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domingo, 23 de diciembre de 2007

EL PENSAMIENTO EN LA BOCA

Un proyecto sobre arte, cocina y modos de hacer...
El tema de la cocina es el punto de partida, como lugar de encuentro e intercambio. Los artistas que se integran en este proyecto no sólo participan a título individual, se inscriben en formas de colaboración, comunicación e intercambio.
Invitación. CajaSol. Jérez 2007

Como miembro de Sala de eStar, trabajamos en grupo para desarrollar nuestro propio proyecto creativo... y aquel día, todos juntos, celebramos tu cumpleaños.



Instalación Cumpleaños. CajaSol. Jérez 2007
¡Felicidades!
La Comida centra la exposición de
"El pensamiento en la boca"
La muestra agrupa medio centenar de obras y "proyectos"
de artistas relacionados con Sevilla y Cádiz.
efe, sevilla 19.01.2009. Diario de Sevilla

La exposición "El pensamiento en la boca" aborda el tema de la comida desde los medios más diversos, del dibujo al vídeo o la instalación, a cargo de medio centenar de artistas y grupos de artistas en las salas Chicarreros e Imagen de Sevilla.
La muestra agrupa medio centenar de obras y de "proyectos" --algunas han sido modificadas desde la exposición originaria que, con formato algo más pequeño, se ofreció en Jerez entre noviembre de 2007 y enero de 2008-- de artistas relacionados con Sevilla y Cádiz, como Guillermo Pérez Villalta, Ricardo Cadenas, Curro González, Patricio Cabrera o Mp y MP Rosado, y con otros internacionales como Kaoru Katayama.
Entre las obras, las hay especialmente producidas para "El pensamiento en la boca" y encargadas a artistas que tienen relación entre sí, parejas, hermanos o grupos de amigos, como los cuadros de los hermanos Alonso y Viqui Gil, o Claudio y Salomé del Campo, o el vídeo que muestra a varios de los artistas concurrentes degustando un cocido recién preparado por la madre de uno de ellos en el jardín de la vivienda familiar.
El responsable de exposiciones de Cajasol, Francisco del Río, explicó en conferencia de prensa que se trata de una muestra "distendida" y que el tema de la cocina se ofrece, precisamente, a colaboración entre artistas, por las connotaciones sociales, de convivencia y cotidianeidad que conlleva.
De hecho, una del espacio expositivo de Chicarreros se dedica exclusivamente a la amistad, con vídeos, piezas antiguas y también recientemente concebidas para esta muestra.
La exposición, que se ha acompañado de un número monográfico de la revista "Blitz", contará con talleres didácticos y un sistema de visitas guiadas, ya que mediante este tipo de visitas fue vista en Jerez por algo más de dos mil personas.
Del Río destacó otras facetas de la exposición, como su carácter experimental, ya que pintores se han expresado con medios que no les son habituales, como vídeocreaciones o fotografías, hay obras de artistas "casi secretos" y han trabajado para ellos otros artistas que llevaban muchos años sin exponer.
"El pensamiento en la boca" también reúne obras de Chema Alvargonzález, Jesús Palomino, Fede Guzmán y colectivo Scarpia, Carlos Aires, Javier Gascón, Juan Ángel González de la Calle, de Sala de Estar, Juan Carlos Sánchez de la Madrid, Ming Yi Chou, Mar García Ranedo, Gerardo Delgado, Rafael Agredano, Chema Cobo, Javier Buzón y Alberto Marina, entre otros
.

lunes, 18 de diciembre de 2006

"CINCO VIGÍAS PARA UNA TORRE "

Sin Título
Proyecto comisariado por Miguel A. Moreno.
Julio 2006. Córdoba

Fue toda una experiencia esta interesante intervención en la que, como artista invitado, conjugué uno de mis trabajos con una ubicación histórica de El Carpio: El Kiosco.

Cartel. Jornadas e Intervenciones Artísticas. Scarpia 2007

sábado, 16 de diciembre de 2006

"CHOCANTERíAS..."

Inauguro mi blog, invitándoos a mi exposición "CHOCANTERíAS", en Sala de eStar hasta el 13 de enero de 2007.

Para aquellos que no saben donde encontrar este espacio independiente para la creación contemporánea, os espero en C/ Trajano 44, 1ºB. Sevilla.



El césped.

Un buen día el césped brotó en el dormitorio. Al principio no estaba muy claro qué podía ser aquello, pero, apenas despuntó con algo más de alegría, todos estuvieron de acuerdo en señalar que se trataba de césped; simple y verde césped. Aunque en mitad de la conmoción provocada por el hallazgo, algunos de los presentes barajaron la posibilidad de que aquello que contemplaban pudiera ser una especie vegetal nunca antes catalogada, hoy podemos decir que los desmanes de erudición naturista duraron bien poco. La morfología del hallazgo despejó cualquier duda y puso las cosas en su sitio: grosor medio en la base del tallo, textura nervuda en el envés y apariencia carnosa hasta la misma punta. Nada del otro mundo. Césped corriente y moliente.

T. fue quien descubrió aquel extraño y espontáneo manto vivo bajo la cama de una de las habitaciones de un segundo piso sin ascensor. Y lo hizo sin aspaviento alguno: He mirado bajo la cama del Tío L. y he visto algo. Tres días después del descubrimiento, se habían organizado concienzudos turnos que copaban tres líneas de acción: vigilancia, nutrición e intendencia. De ese modo se aseguraban de que el césped siempre estuviera en unas condiciones óptimas y nadie atentara contra él, bien de forma intencionada o accidental.

Durante las primeras semanas, cualquier conversación que surgiera entre ellos acababan en el mismo lugar: ¿cómo era posible que el césped hubiera brotado allí? Justo debajo de la cama, atravesando por la mitad las baldosas del suelo y conformando un tupido manto similar al de cualquier residencia de verano. En aquellos días, muchos de ellos se enfrascaron en teorías que pudieran explicar aquel fenómeno, pero los resultados nunca fueron los deseados.

El paso del tiempo hizo lo demás. Lo que en un principio se antojaba milagro, acabó siendo una responsabilidad doméstica que acarreaba disgustos, descuidos, enfrentamientos y pocas alegrías entre los habitantes de la casa. Terminó por suceder lo que nadie habría pronosticado meses atrás: Tío L., durante una cena en la que no faltaba nadie, rompió el silencio para decir que a primera hora de la mañana siguiente alguien vendría a arrancar de raíz el césped, que él se había encargado de todo y que no tenían por qué preocuparse de nada.

Una semana después de aquella mañana, a la mayoría le costaba recordar qué hubo una vez debajo de la cama del Tío L.

Juan Manuel Gil. El césped. Hogar, dulce hogar. Sala de eStar. Septiembre 2006.

 
“CHOCANTERÍAS”… o de cómo una semana después, a la mayoría le costaba recordar qué hubo una vez debajo de la cama…

Un camión en la salita.
Un tema recurrente en el arte es aquél que opone lo lleno y lo vacío. Son dos ideas de espacio que podemos encontrar en el mismo autor, sea en Miguel Ángel –desde la silenciosa sacristía de la Iglesia de Santa Cruz hasta la agitación del Juicio Final- o en Ingres que satura el espacio en El baño turco y lo vacía en su Estudio de mujer dormida. Alexis Amador, que nació en Holanda, en Heemskerk, cerca de Ámsterdam, hace veintiocho años pero vive y trabaja en Sevilla, presenta en Sala de eStar su versión de estos registros artísticos. En una de las salas no hay más que una cama, demasiado estrecha y más larga de los estándares habituales. El mueble, dada su inusual proporción, parece, más que estar, deslizarse en la habitación, una impresión subrayada por la similitud del dibujo de la colcha y el de las losetas hidráulicas.

Visión y meditación casi no son posibles en la otra sala en la que hasta entrar es difícil porque está completamente ocupada por uno de esos camiones que se emplean para arrastrar un tráiler o llevar sobre él un a hormigonera. Hecho en madera cuidadosamente y en proporciones reales, ocupa la sala de pared a pared y de suelo a techo. Sólo es posible examinarlo por partes, recorrerlo y, con independencia de cuanto pueda remitir a la fantasía subreal (no es “un salón en el fondo de un lago” pero al menos es “camión en la salita”), la pieza pone un punto de ironía en el discurso del museo: he aquí una obra que no puede verse. Cerrado y abierto, vacío y saturado, los trabajos y las ideas de Alexis Amador merecen la visita.
Juan Bosco Díaz Urmeneta. Diario de Sevilla. Diciembre 2006.


“CHOCANTERÍAS”… lo que le sucedió al bicicletero...